Una gran ventaja Portland

Lunes, 15 Septiembre   

Estos impuestos se cobran en el país de origen de la transacción económica, porque no hay que olvidar que el mundo digital tiene las mismas obligaciones que el mundo físico. Transacción que realizamos, impuesto que pagamos.
El comercio electrónico es toda transacción económica en la que la aceptación de la oferta de un producto o servicio se realiza a través de medios digitales. Es una definición muy amplia, pero sirve para diferenciarla de otro concepto, mucho más amplio, como es el de negocio electrónico o e-business, que incluiría todo tipo de transacciones, aunque el pago por el servicio o producto solicitado no se produzca necesariamente por medios electrónicos (hablamos del sistema contra reembolso, la transferencia o la domiciliación). Es precisamente esta complejidad lo que hace muy difícil cuantificar de una forma precisa el volumen de comercio electrónico que genera un país o región.
No obstante, si existen algunas diferencias importantes entre ambos entornos comerciales. Según Iñaki Uriarte, director de Asuntos Jurídicos de la Asociación Española de Comercio Electrónico, “la diferencia principal entre el comercio electrónico y el comercio presencial es la forma en la que el cliente acepta la oferta. Mientras que en el comercio electrónico la aceptación se realiza a través de un medio electrónico, bien sea pulsando la tecla de un terminal fijo o móvil o haciendo clic en una pagina web, en el comercio presencial la aceptación de la oferta se realiza estando ambas partes una en presencia de la otra”.